No te tomes las actitudes de tu hijo adolescente como algo personal

Surfera, surfero… En este artículo te quiero hablar de algo que puede cambiar tu perspectiva y mejorar la relación con tu hijo/a al hacer que: no te tomes las actitudes de tu hijo adolescente como algo personal.

Esto puede sonar más fácil de decir que de hacer, pero te prometo que, con práctica y un cambio de enfoque, es posible.

Aprenderás a cómo quitar el «me» de tus expresiones, basándonos en uno de los principios del famoso libro Los Cuatro Acuerdos de Don Miguel Ruiz.

¡Continúa leyendo que vamos a seguir surfeando con éxito la adolescencia 🏄🏻‍♀️!

 

El poder de no tomarse las cosas personalmente

En Los Cuatro Acuerdos, Don Miguel Ruiz nos invita a no tomarnos nada de manera personal:

No lo tomes personal, nada de lo que hacen los demás es por ti… Lo que otros dicen y hacen es una proyección de sus propias realidades, sus propios sueños… Cuando seas inmune a las opiniones y acciones de otros, dejarás de ser la víctima de sufrimientos innecesarios.

Muy bonito pero… difícil ¿Verdad? ¿Cómo no voy a tomármelo personal si es a MÍ a quien mi adolescente se lo dice, si es a Mí a quien le duele, si fue a Mí a quien se lo hizo….?

Te entiendo. Es algo complicado porque estás siendo tú la receptora y testigo directa de sus comportamientos, pero con algo de práctica y de entrenar este cambio de mirada, es posible.

Te cuento como 👇🏽

 

Entendiendo la adolescencia

Primero de todo debemos tener en cuenta que la adolescencia es una etapa llena de cambios.

Los adolescentes están descubriendo quiénes son y esto implica pasar por altibajos emocionales y comportamentales.

Durante este tiempo, es vital recordar que sus reacciones no son un reflejo directo de tu valor como madre o padre.

Son simplemente una manifestación de su proceso de crecimiento.

Por lo que sus actitudes y comportamientos reflejan su propio mundo interior, no un ataque hacia ti.

Vuelve a leer la última línea: sus actitudes y comportamientos reflejan su propio mundo interior, no un ataque hacia ti 😉.

 

Elimina el «Me» de tus expresiones

Cuando decimos «mi adolescente me contesta mal» o «mi adolescente me grita», nos estamos poniendo en el centro del problema.

En cambio, decir «mi adolescente contesta mal» o «mi adolescente grita» nos ayuda a despersonalizar la situación.

Este pequeño cambio de lenguaje puede tener un gran impacto en cómo manejamos y percibimos sus comportamientos. Nos ayuda a cambiar la mirada.

Trata de cambiar el «me» por «él/ella» en tus expresiones y pensamientos. Esto puede hacer maravillas.

Este simple ajuste te recuerda constantemente que sus comportamientos son suyos, no tuyos.

Ya sabes:

Me gritó: Él/Ella gritó.

Me mintió: Él/Ella mintió.

Me dice cosas horribles: Él/Ella dice cosas horribles.

No me quiso hablar: Él/Ella no quiso hablar.

 

Y así con todo…

Al hacerlo notarás que el ego se resiste. Es normal, no quiere ser «expulsado» de la ecuación y te lo pondrá difícil, porque no quiere dejar pasar por alto lo que el otro hizo o dijo y tampoco quitar protagonismo a nuestro papel de víctima.

Pero sigue confiando en el proceso y ¡Practica!

 

Busca otras posibles explicaciones a sus comportamientos

Como te decía anteriormente, la adolescencia es una etapa llena de desafíos para los y las adolescentes. Así que cuando tu adolescente tenga una actitud negativa, detente por un momento y piensa antes de reaccionar.

Para un segundo y trata de buscar otras explicaciones a sus comportamientos que no tengan que ver contigo, pregúntate: «¿Qué puede estar pasando en su vida ahora mismo para que se comporte así?». Esto te ayudará a que no te tomes las actitudes de tu hijo adolescente como algo personal

Por ejemplo:

Imagina que tu hijo/a llega a casa después de un día difícil y te grita sin razón aparente.

En lugar de pensar «¿Por qué me grita? Me está faltando al respeto…», intenta ver la situación como «Mi hijo está gritando, debe estar pasando por algo difícil. Cuando se calme trataré de hablar con él».

Este cambio de perspectiva te permitirá responder con empatía en lugar de reaccionar a la defensiva.

 

Responde con empatía

Muy ligado al punto anterior, cuando quitamos el «me» de la ecuación, podemos tomar distancia y decidir qué podemos y queremos hacer respecto al comportamiento observado en el otro.

No podemos actuar por nadie, pero sí por nosotros mismos.

Así que cuando sientas que te estás tomando algo de manera personal, intenta este ejercicio de respiración:

  1. Inhala profundamente contando hasta cuatro.
  2. Mantén la respiración contando hasta cuatro.
  3. Exhala lentamente contando hasta cuatro.
  4. Repite hasta que te sientas más calmada.

Y luego pregúntate algo como… «¿Cómo puedo responder de una manera que no empeore la situación?»

Recuerda que tú eres la/el adulto y debes ser ejemplo de gestión emocional 🤗.

 

Establece límites claros

Aunque es importante no tomar sus actitudes personalmente, también es vital establecer límites.

Explica a tu hijo/a que aunque comprendes que está pasando por un momento difícil, no es aceptable gritar o ser irrespetuoso.

Los límites claros y consistentes ayudan a mantener un ambiente de respeto mutuo.

 

Practica la autoconciencia

La autoconciencia es clave.

Tómate un momento para identificar cómo te sientes cuando tu hijo/a adolescente tiene una actitud negativa.

Pregúntate cosas como: «¿Por qué me siento así?, ¿Qué despierta esto en mí?, ¿Qué hace que me lo tome personal?, ¿Me recuerda a alguna experiencia de mi vida?»

Esto te ayudará a separar tus emociones de las de tu hijo/a.

También puede servirte de ayuda llevar un diario de emociones en el que anotes situaciones en las que te tomaste algo personalmente y reflexiona sobre cómo podrías haber respondido de manera diferente.

Esto te ayudará a identificar patrones y a mejorar tu respuesta en el futuro.

 

Busca apoyo

Hablar con otras madres/padres de adolescentes o con alguien especialista en adolescencia (como yo, por poner un ejemplo… 🙄🤭) puede ofrecerte nuevas perspectivas y estrategias para que no te tomes las actitudes de tu hijo adolescente como algo personal.

No estás sola en esto y buscar apoyo puede ser muy beneficioso.

Aprovecho para recordarte que puedes unirte a nuestro grupo de WhatsApp de Surfeando La Adolescencia 🏄🏻‍♀️, un grupo de ayuda mutua gratuito para madres y padres de adolescentes en el que comparto novedades, charlamos y nos apoyamos para juntos «surfear la adolescencia».

Puedes unirte pulsando aquí.

También te recomiendo leer este otro artículo de mi blog si quieres entender mejor qué es el coaching emocional para adolescentes y cómo puede ayudar a tu adolescente.

 

Beneficios de no tomarse las actitudes personalmente

Pero si todavía tienes dudas de para qué puede beneficiarte el no tomarte las actitudes de tu adolescente como algo personal, por aquí te dejo alguno de los beneficios que puede traerte (traeros) este cambio de enfoque:

 

Reducción del estrés

Cuando dejamos de tomar los comportamientos de los adolescentes como un ataque personal, reducimos significativamente nuestro nivel de estrés.

Entender que su mal humor o sus gritos no son una evaluación de tus habilidades parentales te ayuda a mantener la calma y a manejar la situación con más claridad.

 

Mejora de la relación

Despersonalizar las actitudes de tu hijo adolescente fortalece la relación. Al no responder defensivamente, abres el espacio para una comunicación más saludable y efectiva.

Muestras a tu hijo que estás ahí para él, sin importar su comportamiento momentáneo.

 

Fomento de la empatía

No tomar las cosas personalmente te permite ponerte en los zapatos de tu adolescente.

¿Por qué está actuando así? ¿Qué puede estar sintiendo o pensando?

Este enfoque empático es crucial para ayudar a tu adolescente a surfear 🏄🏽‍♀ sus emociones y problemas y mejorará vuestra conexión.

 

Así que recuerda… No te tomes las actitudes de tu hijo adolescente como algo personal

Despersonalizar las actitudes de tu hijo adolescente es una herramienta poderosa para mejorar tu relación y reducir el estrés.

Recuerda que sus comportamientos reflejan sus propias luchas y no son un ataque hacia ti.

Practica el cambio de lenguaje, establece límites claros y busca apoyo cuando lo necesites.

 


Y si necesitas más ayuda en este proceso, recuerda que te acompaño a surfear con éxito la adolescencia 🏄🏻‍♀️ con los servicios de mentorías educativas para madres y padres y de psicología y coaching emocional para adolescentes.

 

¡Te mando un abrazote! 🤗

Elvi.